Arañitas vasculares y varices

Con seguridad has oído hablar de las “arañitas vasculares”, de lo feas que se ven en las piernas; pero hay otras venas más vistosas que pueden producir problemas: las várices.

Estas varices son venas que están hinchadas y a veces sobresalen de la superficie de la piel. Es posible que tengan un aspecto retorcido y, a menudo, son de color azul o púrpura oscuro. Las várices se encuentran más comúnmente en las piernas o los pies, pero también se pueden encontrar en la ingle, el esófago, los testículos, o en la región anal (hemorroides). Las várices que puedes ver están justo por debajo de la superficie de la piel, pero también, hay várices más profundas y más grandes que no podrás ver.

¿Por qué sucede esto?

Las venas de tu cuerpo se encargan de realizar el retorno sanguíneo al corazón y eso implica que el flujo tenga que ir contra la gravedad, por ejemplo, desde el pie hacia el corazón. Las venas tienen unas válvulas que impiden que la sangre se devuelva, si la vena está dilatada, las válvulas no cumplen su función y el flujo se invierte, lo cual provoca que aumente la dilatación y se produzcan problemas como edemas, hinchazón de la pierna y, en casos graves, úlceras, coágulos de sangre y cambios en la piel. Las venas varicosas son comunes y afectan más a las mujeres que a los hombres.

Muchos factores pueden aumentar el riesgo de tener várices, entre ellos, los antecedentes familiares, la edad avanzada, el género, el embarazo, el sobrepeso o la obesidad y la falta de movimiento.

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